Antes de la vacuna, una dosis de confianza

Argentina y el mundo están muy cerca de comenzar la campaña de vacunación más masiva de la historia. Pero esta epopeya requiere primero de un capítulo discursivo y comunicacional. Periodistas, científicos y políticos deben aportar una dosis de confianza previa antes de que las personas reciban el “pinchazo salvador”.

Ciencia 04/11/2020

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Argentina y el mundo están muy cerca de comenzar la campaña de vacunación más masiva de la historia. El objetivo es frenar esta pandemia provocada por el nuevo coronavirus.
 
Pero el final de este periplo puede marcar, para bien o para mal, el vínculo que tendrá nuestra civilización con la ciencia. Las vacunas son una de las vacas sagradas de la investigación científico-tecnológica. Para muchas personas, son el mayor logro científico de la historia.
 
¿Qué pasaría si esta epopeya sanitaria global falla? Es probable que se produzca un quiebre en el vínculo entre los legos y la ciencia.
 
Y las posibilidades de fracaso son más altas que en otros contextos. La emergencia sanitaria presiona a investigadores y políticos a tomar decisiones reñidas con una de las esencias de la tarea científica: la templanza.
 
Sin embargo, también es muy probable que el combo de vacunas que se están desarrollando derrote al Covid-19. Pero esta campaña requiere primero de un capítulo discursivo y comunicacional. Periodistas, científicos y políticos deben aportar una dosis de confianza previa antes de que las personas reciban el “pinchazo salvador”.
 
Para ello, debe asegurarse que la información científica circule de manera transparente desde los científicos y empresas farmacológicas a las autoridades, y de allí también a los medios y los ciudadanos.
 
Además, se requiere de un gran esfuerzo de alfabetización científica, porque el contexto pandémico ha provocado que más gente se vuelva susceptible a infectarse con discursos antivacunas. Es parte de la infodemia que inevitablemente se ha expandido tanto o más que la pandemia.
 
Una encuesta de la Universidad John Hopkins, de Estados Unidos, realizada en julio determinó que en Argentina un 28 por ciento de las personas no aceptaría colocarse la vacuna de Covid-19.
 
Hay grupos antivacunas a los que ninguna terapia de confianza podrá hacer cambiar de opinión. Pero existe otro sector, quizá ahora más amplio que en otros años, que está más susceptible a desconfiar de las vacunas que vendrán. A estas personas hay que inmunizarlas contra las sospechas.
 
 
Argumentos
 
Los argumentos para desconfiar son ideológicos: porque es rusa, “yanqui”, china o producida por una empresa trasnacional o impulsada por el gobierno argentino de turno.
 
Pero también pseudocientíficos: se trata de una tecnología no probada, involucra inocular a personas con material genético del patógeno, o con otras sustancias que producirían efectos adversos graves, etcétera.
 
Muchos de estos argumentos son mitos miles de veces refutados. Habrá que volver a recordar esas evidencias. Otros argumentos son nuevos, por lo que científicos, funcionarios y periodistas deberemos informar cuál es el procedimiento que utilizará Argentina para determinar si las vacunas elegidas son seguras y suficientemente efectivas.
 
Una publicación en una revista científica de los ensayos de fase 3 es el estándar de oro para comunicar los resultados de una nueva vacuna. Permite conocer detalles de seguridad y efectividad evaluadas en miles de personas y se somete al ojo crítico de expertos independientes.
 
Pero esto parece que no será posible si se comienza a vacunar en diciembre. Muchos países, incluida la Argentina, han solicitado a los fabricantes de vacunas que envíen información “en tiempo real” sobre cómo se están desarrollando los ensayos. Algunas empresas han accedido, pero sólo en forma confidencial. Este proceso debería ser aclarado y el Estado debería dar a conocer toda la información que sea posible.
 
Además de capacitar y preparar la logística para la mayor campaña de vacunación de las historia, Argentina debería ya estar ultimando detalles para realizar la mayor campaña de concientización y generar la dosis de confianza que requiere este proeza sanitaria.
Abogado Laboral Cordoba

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