Se encuentra muy grave el gendarme baleado en Colonia Caroya

Un camarada quedó detenido, acusado de dispararle en la cabeza con una pistola nueve milímetros. El herido permanece en coma farmacológico y con respiración asistida.

Policiales 05/07/2018

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Un doloroso momento se vivió en la Escuela de Suboficiales de Gendarmería, en Jesús María, cuando se conoció la noticia de que el aspirante a suboficial Alexis Sorayre Sosa (23) le había disparado a la cabeza al cabo Primero Darío Daniel Barrios (31), tras un seguimiento en auto, una discusión y posterior forcejeo en la vía pública de Colonia Caroya.
 
Barrios está internado en el hospital Militar en estado grave, con pronóstico reservado, en coma farmacológico y con asistencia respiratoria. El disparo le ingresó por encima de la ceja izquierda y salió por la nuca.
 
Los primeros estudios que le practicaron determinaron que tiene astillas de hueso en el cerebro, además de que sufrió una importante pérdida de masa encefálica. Los pronósticos no son para nada alentadores: la vida del gendarme pende de un hilo.
 
Desde la dirección de la Escuela de Suboficiales se dispuso el protocolo de intervención previsto para estos casos, con un equipo interdisciplinario –que integran dos psicólogos, un sacerdote, y un oficial de la escuela– que se abocó a la contención de la esposa de Barrios y de su familia, ya que el cabo primero desempeñaba tareas en ese instituto de formación castrense.
El fiscal de Jesús María, Guillermo Monti, imputó a Sorayre Sosa por el delito de homicidio agravado en grado de tentativa.
 
A media mañana de ayer, el fiscal señaló que el caso estaba prácticamente resuelto porque el sindicado como el presunto agresor se quedó en el lugar de los hechos y confesó públicamente su autoría no sólo a la Policía, sino a los seis o siete testigos ocasionales que a esa hora estaban en el lugar del crimen: la esquina de Calle 2 y 47.
 
Desenlace trágico
 
Según refirieron fuentes judiciales, Sorayre Sosa tenía la presunción de que su pareja, otra gendarme de 26 años, le era infiel con Barrios, por lo que buscaba encontrarlos in fraganti.
 
Para ello, el martes cerca de la medianoche decidió seguir con su Ford Ka el Ford Focus de Barrios. La travesía habría comenzado en barrio Los Nogales de Jesús María y concluido en Colonia Caroya, donde se produjo el intercambio de palabras, el forcejeo y, finalmente, el desenlace con el arma de fuego: una Bersa nueve milímetros. Ahora los peritajes buscarán determinar a quién pertenecía.
 
En el momento en el que cayó al piso Barrios, el único acompañante que había en su auto, un sobrino, quedó en shock.
 
En la violenta escena había una cuarta persona: la pequeña hija de 3 años de Sorayre Sosa, que se encontraba dormida en el auto cuando se produjo la detonación.
 
Los ocasionales testigos que a esa fría hora de la noche se encontraban en el lugar refirieron que el joven gendarme asumía la autoría del hecho, repitiendo varias veces: “Yo lo hice, yo lo maté”. Aunque lucía tranquilo mientras repetía esa letanía, también refirieron que parecía desencajado.
 
Grave imputación contra el uniformado
 
El autor del disparo quedó acusado por tentativa de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. 

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