Atencion. Argentina mueve fichas en el sur, mientras crece la tensión dentro del Reino Unido

El Gobierno nacional prevé destinar más de $300.000 millones al complejo estratégico, que estaría terminado hacia 2029. En paralelo, líderes de Escocia, Gales e Irlanda del Norte reclaman decidir su futuro constitucional.

Nacionales 15/09/2026

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El Gobierno nacional busca acelerar la construcción de la Base Naval Integrada de Ushuaia, en un contexto internacional marcado por la renovada discusión sobre las Islas Malvinas y las tensiones políticas dentro del Reino Unido.

El proyecto es considerado una de las principales apuestas estratégicas de la gestión de Javier Milei para reforzar la presencia argentina en el Atlántico Sur, ampliar las capacidades de patrullaje marítimo y fortalecer a Ushuaia como punto logístico y científico hacia la Antártida.

El Presupuesto 2027 contempla más de $300.000 millones para reactivar las obras, cuya finalización está prevista para 2029. La inversión total se estima entre 400 y 500 millones de dólares, financiada con recursos del Estado argentino.

El proyecto contempla la construcción de un muelle de 585 metros, además de talleres, depósitos, cámaras frigoríficas y una Unidad de Servicios Marítimos. Los trabajos comenzarían en enero de 2027 y tendrían una duración estimada de entre 30 y 36 meses.

Durante los primeros 18 meses está previsto construir unos 240 metros del muelle, lo que permitiría operar con las embarcaciones de la División Patrullado Austral. Una vez finalizado, el complejo podrá recibir buques de mayor porte, entre ellos el rompehielos ARA Almirante Irízar.

Además, se proyecta trasladar la actual Base Naval Ushuaia, ubicada en el centro de la ciudad, y construir alrededor de 450 viviendas para el personal.

La iniciativa también cuenta con respaldo político en Tierra del Fuego. El gobernador Gustavo Melella, pese a sus diferencias con el Gobierno nacional, manifestó su apoyo a la continuidad de la obra por su importancia estratégica para la soberanía, la logística antártica y la presencia argentina en el Atlántico Sur.

El avance del proyecto ocurre mientras dentro del Reino Unido crece el debate sobre su propia organización territorial. Líderes nacionalistas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte firmaron un memorando en el que reclaman el derecho de sus poblaciones a decidir sobre su futuro constitucional.

En paralelo, la discusión sobre Malvinas volvió a tomar relevancia tras declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó que Washington estaba revisando su posición sobre la cuestión de soberanía.

En este escenario, Argentina busca consolidar su presencia en el extremo sur mediante una infraestructura que combine capacidades militares, logísticas y científicas, con Ushuaia como uno de los principales puntos de conexión con la Antártida.

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