Investigación judicial. Una discusión terminó en tragedia en Villa Nueva: cómo fue el ataque que terminó con la muerte de Jessica Núñez

Hay dos personas imputadas y la Justicia ordenó pericias psicológicas y psiquiátricas.

Sucesos 16/09/2026

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La investigación por el homicidio de Jessica Núñez, una mujer trans asesinada el pasado 13 de agosto en Villa Nueva, incorporó nuevos elementos que permiten reconstruir cómo habría ocurrido el ataque.

De acuerdo con los datos que surgen del expediente, todo habría comenzado con una discusión frente a una vivienda ubicada sobre calle San Luis al 200, en barrio La Floresta.

En ese contexto, se produjo un enfrentamiento en el que también estuvieron involucrados Johana Mailén Rogero, de 22 años, su padre Cristian “Gringo” Rogero y otras personas del barrio.

Según la hipótesis que sostiene la Fiscalía, Jessica apareció durante esa situación y se inició un nuevo cruce. En medio de la discusión, Rogero habría tomado un cuchillo y provocado una herida en la zona abdominal de la víctima.

Jessica cayó al suelo y, siempre de acuerdo con la reconstrucción judicial, la agresión habría continuado con una patada en la cabeza.

Dos personas imputadas

Johana Mailén Rogero está imputada por homicidio simple. Su padre, Cristian Rogero, enfrenta una acusación diferente: la Fiscalía no sostiene que haya golpeado directamente a Jessica, pero sí le atribuye una presunta inacción durante el ataque.

Por ese motivo, quedó imputado como partícipe necesario de homicidio simple.

Durante las indagatorias, Cristian Rogero brindó su versión de lo sucedido, aunque decidió no responder preguntas. Su hija, en tanto, se abstuvo de declarar siguiendo la recomendación de su abogado defensor.

La Fiscalía también dispuso que ambos sean sometidos a pericias interdisciplinarias, psicológicas y psiquiátricas, cuyos resultados serán incorporados al expediente.

Por el momento, las imputaciones continúan sin cambios. Además, según explicó el abogado querellante, la Fiscalía no encuadró actualmente el caso como un crimen de odio ni como un homicidio agravado por la identidad de género.

La investigación continúa con nuevas medidas de prueba para determinar con mayor precisión cómo ocurrió el homicidio y establecer las responsabilidades correspondientes. 

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